El Museo

Museu marítim Barcelona

LOS ORÍGENES
En el año 1918 se empieza a hablar en Barcelona de la conveniencia de crear un museo que pudiera explicar la historia marítima catalana y mostrar también el presente de la marina mercante. Incluso algunos aventuraban que el lugar ideal para tener un museo marítimo en la ciudad serían los Astilleros Reales, que por aquel entonces eran todavía un parque y maestranza de artillería.
 
Por una serie de circunstancias, la Escuela de Náutica de Barcelona, fundada en 1769, disponía de una colección de modelos y de instrumentos con el nombre de Museo o Gabinete Naval. Junto a libros y documentos antiguos, ya obsoletos para la enseñanza, se conservaba una parte de la memoria del pasado marítimo del país. Cuando se inició la construcción del edificio actual de la Escuela en 1929 se creó el Instituto Náutico del Mediterráneo, con la intención de convertirse en una especie de Universidad de Mar, y que incorporaba, como valor añadido, el pequeño museo y una biblioteca especializada.
 
LA CREACIÓN DEL MUSEO
Con el estallido de la Guerra Civil y con el objetivo de proteger el patrimonio, la Generalitat de Cataluña confiscó los Astilleros Reales de Barcelona y creó, por decreto del 23 de octubre de 1936, el Museo Marítimo de Cataluña, trasladando las colecciones del Instituto Náutico del Mediterráneo. Desde aquel momento y hasta enero de 1939, el museo tuvo como objetivo la protección y salvaguarda de todo aquello que estaba en peligro debido a la revolución y la guerra. Al final del conflicto, con el cambio de régimen y la supresión de la Generalitat de Cataluña, el museo adoptó un nuevo rumbo, y con el nombre de Museo Marítimo de Barcelona abrió sus puertas el 18 de enero de 1941.

EL MUSEO ACTUAL
Entre 1941 y 1993, bajo la tutela de la Diputación de Barcelona, el museo fue ampliando sus colecciones hasta convertirse en uno de los mejores museos marítimos del mundo. Se hicieron intervenciones limitadas en el edificio y se fueron creando diferentes exposiciones permanentes en la línea del resto de los museos de la época. En el año 1993 cambió el modelo de gestión, puesto que el 1 de febrero de este año se creó el Consorcio de los Astilleros Reales y Museo Marítimo de Barcelona, con la participación de las tres grandes instituciones vinculadas al mismo: Diputación de Barcelona, Ayuntamiento de Barcelona y Autoridad Portuaria de Barcelona.
 
A finales del año 2009, se presentó una gran oportunidad: la restauración integral del conjunto de los Astilleros Reales, una obra de gran magnitud que implicó el desmontaje del museo y de gran parte de sus servicios, sin que en ningún momento se cerrase al público. Las obras acabaron en el mes de febrero de 2013, y desde entonces el museo está en proceso de finalización del proyecto museográfico.